Tiroiditis Postparto

“La belleza exterior no es más que el encanto de un instante. La apariencia del cuerpo no siempre es el reflejo del alma.” George Sand

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Autorretrato  por Pumuki Brassmonkey

Llevo bastantes días pensando cuál sería el siguiente tema a tratar en el blog, al considerarme nueva  en estos lares, la escasez de tiempo, pereza, miedo e inseguridad lo he ido retrasando hasta que hoy me dije: “Rocío ya es hora”.

Hace un par de meses retomé las clases de spinning y la verdad es que sientan genial,  las dejé unos meses antes de quedarme embarazada, por tanto, llover ha llovido tanto que hasta pasamos el ¡huracán Matthew! Tengo la suerte de que Guille es sano y deportista, eso siempre facilita las cosas en un matrimonio o pareja, pero antes de irme por las ramas idílicas del amor y para no alargarme mucho entraré de lleno en materia.

¿Qué es la tiroiditis postparto?

Según la Universidad de Utah es “la inflamación de la tiroides después de parir un bebé.” (en mi caso cesárea).

La tiroiditis posparto  es una inflamación de la glándula tiroides. Normalmente ocurre durante el primer año después de que la mujer ha dado a luz. Afecta entre cinco y diez de cada 100 mujeres. Generalmente hay dos fases: hipertiroidismo (nivel alto de hormonas tiroideas) e hipotiroidismo (nivel bajo de hormonas tiroideas).

Al no ser doctora no os puedo explicar más allá de lo que he leído y me han explicado pero lo que si se es que la dichosa mariposita, polilla o la forma que se le quiera atribuir a la  glándula tiroides me jugó una mala pasada.

tiroiditis

Tantos años de conflictos internos, de luchas contra el peso.., a veces me da la risa al pensar cuanto hemos padecido desde que emigramos a Estados Unidos, desde luego todo nos ha fortalecido de una manera sobrenatural.

Ingenua de mi al pensar que todo iba a ir como la seda, a los cinco meses me sentía como Omaíta por los pasillos de Walmart. Recuerdo ir a la nutricionista, ella me miraba con  ojos rayos X, llena de incredulidad, no creía nada cuando le contaba mis hábitos alimenticios. Estaba de cinco meses  y parecía que venían gemelos, trillizos o lo que quisiera venir, desde luego My Little Cherokee tenía espacio de sobra para hacer  natación sincronizada. Ahora esos 55 o 60 kg empiezan a cuadrar pero en esa época…¡Descuadraban a cualquiera!

Las semanas pasaban y no podía con mi alma, estaba gigantesca (Guille cuando lo leas dirás que no era para tanto pero ¡uf! recordemos mis pies  ¡madre mía!).

Ahora lo veo con humor, hago hasta bromas pero en aquella etapa ni me miraba al espejo, creo que sobreviví porque mi prioridad absoluta era tenerla sana en nuestros brazos, sabía que todo esto es pasajero y que el cuerpo se recupera. Eso si, nunca pensé en la palabra “hipotiroidismo” ni “tiroiditis”.

Tras la cesárea y al no dar pecho apenas perdí peso, los primeros meses no me agobiaba pues estaba centrada en mi bollito, las semanas pasaban deprisa y empecé a notar  hinchazón, me sentía grande, con dolores musculares (con tan solo un roce suave en el brazo notaba un dolor intenso), cansancio extremo (cosa que era normal al estar solos y sin baja de paternidad), depresión, me notaba lenta, frustrada, desilusionada…

La situación llegó a ser tan extrema que desesperados decidimos ir al médico de cabecera, tras unas preguntas y un breve reconocimiento me derivó al endocrino donde tras el examen físico, ecografía y analíticas fui diagnosticada con hipotiroidismo. La doctora nos explicó que fue resultado de la tiroiditis postparto, nos recomendó la operación como mejor solución (cosa que nos pareció demasiado agresiva) así que opté por los 50mg de  levotiroxina.

No es una pastilla milagrosa pero noté una gran mejoría, una positividad al saber lo que pasaba, empecé a tomar cartas en el asunto, por suerte tengo el placer de conocer personas maravillosas como Jolly Yoli ( http://www.jollyyoli.com) cuyo ejemplo y conocimiento fueron pura inspiración. Creo que era noviembre o diciembre cuando le comenté lo que me pasaba,  ya que llevé todo con secretismo visual desde el embarazo hasta el postparto al no ser gran fan de los selfies. Jolly Yoli es toda una experta en batidos verdes y desde hacía tiempo tenía curiosidad al verla tan sana.

Gracias a ella y sus consejos di el salto y me propuse llevarlo a rajatabla, los Reyes Magos me trajeron la Nutri Ninja  y ¡el descubrimiento del siglo! Los GREEN SMOOTHIES

Una clave fundamental para mi fue el no tener báscula y tener a Guille, quien nunca me ha visto con diferentes ojos ni me ha presionado para adelgazar (por desgracia muchas mujeres son presionadas por sus parejas para adelgazar). Respecto a los batidos creo que voy a preparar un post más detallado pues lo difícil no es tomarlos una semana sino lo difícil es crear el hábito diario. 

Cuando se logra os aseguro que es  maravilloso, sientes paz, vuelves a activarte, retomas el control y cuando ves los resultados dices:¡TOMA YA 40 KILAZOS MENOS!”  Y TODO DE MANERA SANA Y NATURAL SIN POLVOS NI MEZCLAS .

Ahora estoy algo estancada pero no me presiono para nada, no merece la pena, la presión da lugar al descontrol y el descontrol nos lleva a tirar la toalla.  Hasta la fecha todo está controlado, sigo con la pastillita en caso de embarazo para prevenir aborto natural y evitar posibles problemas en el desarrollo cerebral del futuro bebé. 

Por ahora toca cuidarme y cruzar los dedos para que  algún día tengamos la suerte de ampliar la familia.

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Espinacas , Kale, Manzana, piña, Maca, Cacao, Jengibre

 

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4 Replies to “Tiroiditis Postparto”

  1. En la analítica del segundo trimestre me diagnosticaron hipotiroidismo gestacional y tuve que tomar levotiroxina hasta el día del parto. Lo cierto es que en los tres primeros meses cogí prácticamente todo el peso de mi embarazo (14 kilos) y se que de no haberme puesto tratamiento aquello se podía haber disparado. Por suerte, después las cosas volvieron a su lugar y me quedé hecha una piltrafilla XD Menos mal que dieron con tu problema rápidamente ya que las enfermedades de tiroides suelen ser mal diagnosticadas y causan muchísimos problemas. Por otro lado, olé tú por el esfuerzo que has hecho cuidándote y adelgazando todos esos kilos en favor de tu salud. Un besito.

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      1. Mi madre sufrió el mismo problema pero, claro, hace 34 años no se realizaban analíticas de control y hasta 15 años después del parto no dio con un endocrino que supiera poner nombre a la enfermedad que sufría. Sabiendo que el embarazo es una bomba atómica hormonal parece mentira que aún hoy no se hagan pruebas para prevenir estos problemas.

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